[viene de Bando de la Huerta-I]
En la década de los años veinte, fallecido Frutos Baeza en 1918, los bandos panochos salían de la pluma de Paco Frutos, José Zamora y Antonio Zamora, mientras que el pintor murciano Joaquín aportaba el diseño de carrozas.
La organización había pasado a las manos del Círculo de Bellas Artes.
Los años treinta comienzan como una razonable continuación de la década anterior en todos los aspectos del festejo, salvo en su organización, pues entra en escena un personaje que permanecería ligado al Bando hasta 1944: se trata de José Alegría.
Consagrados panochistas eran en aquel momento Luís Fernández, Paco Frutos y el propio Alegría.
Al parecer, hubo un momento en que el desfile degeneró adquiriendo un cierto cariz que se calificó de 'plebeyo y socarrón', motivo por el que la Comisión se puso manos a la obra para eliminar esos aspectos de fiesta bufa.
Aquel año, Joaquín, Garay, Nicolás Martínez y Moreno diseñaron ocho carrozas y aparece por primera vez el periódico anual titulado ‘El Bando de la Huerta’.
La celebración seguía vinculada al Domingo de Resurrección.
Escena amorosa.
Tarjeta Postal.
Murcia, hacia 1900.
Cartel Fiestas de Primavera.
Autor: Laorden
1953.
Surge de nuevo el festejo tras el paréntesis de la Guerra Civil, es decir, en 1939, y lo hace en septiembre y por la tarde.
No se celebra en 1940 ni en 1941, reapareciendo en 1942 gracias a los desvelos de José Alegría, quien logró erradicar aquellos aspectos que avergonzaban y molestaban a la huerta. Estuvo constituido por cuatro carrozas cuya temática, el pimiento, la naranja, la seda y el perráneo (alcalde pedáneo), simbolizaba al mundo del que se constituía en representación. Se volvió a celebrar en Domingo de Resurrección, pero pasaría al Lunes de Pascua en 1943 con la participación de nada menos que siete carrozas.
De nuevo comenzaron a sentirse las colaboraciones de pedanías y de poblaciones próximas.
Horno de pan.
Tarjeta Postal. Ediciones Cánovas.
Huerta de Murcia, hacia 1900.
Programa de mano.
Autor: Muñoz Barberán.
1960.
A partir de 1967 el Bando da un giro en positivo, siendo uno de los artífices Francisco Galera del Cerro, creador de las juntas locales de pedanías que darán origen a las Peñas y posteriormente a su Federación entre finales de 1974 e inicios de 1975.
Nace un año después la revista anual 'Bando' y, sucesivamente, se van otorgando Panochas de Oro a los mejores bandos.
Le seguirán, en cuanto a iniciativas, la aparición de publicaciones periódicas en torno al Bando: Aldaba (1986), El Murmullo de la Cieca (1987), El Panocho (1988), o el Primer Certamen de Habla Murciana (1988).
Bailando en el monte.
Autor desconocido.
La Alberca (Murcia), hacia 1900.
Cartel Fiestas de Primavera.
Autor: Laorden
1962.
Platicando en una pesebrera.
Autor: Luis Federico Guirao Girada.
Beniaján (Murcia), hacia 1900.