Tras un largo (larguísimo) periodo de inactividad, despierto nuevamente este blog con la intención de presentar semanalmente un nuevo fotógrafo.
La fotógrafa de esta semana es Tsuneko Sasamoto, la primera mujer fotoperiodista de Japón.
Tsuneko nació en Tokio el 1 de septiembre de 2014 y falleció el 15 de agosto de 2022, a punto de cumplir 108 años.
Comenzó su carrera como ilustradora a tiempo parcial en las páginas de noticias locales del Tokio Nichinichi Shimbun (ahora Mainichi Shimbun, uno de los periódicos de Japón).
A los veintiséis años, fue ascendida a empleada en período de prueba en 1940 cuando se unió a la Sociedad Fotográfica de Japón, convirtiéndose oficialmente en la primera mujer fotoperiodista en Japón.
Sasamoto siempre consideró que Margaret Bourke-White fue una de las principales influencias que la llevaron a convertirse en fotógrafa.
Realizó su trabajo de
fotógrafa de manera independiente, debido a que la prensa y las agencias más
importantes no contrataban a las mujeres.
Tsuneko Sasamoto retrató la sociedad japonesa convirtiendo imágenes
crudas en delicadas fotografías.

Tokutomi Soho, periodista e historiador
A través de sus imágenes descubrimos realidades como la
posguerra, las huelgas de los sesenta o la realidad de las minorías.
Sus imágenes son fieles retratos de la
cultura y la tradición de su país.
Sasamoto fotografió
diferentes temas desde el general Douglas MacArthur durante la ocupación
estadounidense de Japón hasta los mineros del carbón en huelga y los
estudiantes que protestaban.
Publicó un libro de fotos en 2011 llamado Hyakusai no Finder.
El año que cumplió 100 años, en el Salón de Fotografía JCII
de Tokio, realizó una exposición consistente
en cien fotografías de mujeres y heroínas desconocidas de la eras Meiji y Showa.
Con esta muestra exhibió una parte importante de su trabajo porque nunca ha
dejado, a lo largo de su carrera, de intentar rehabilitar figuras femeninas
olvidadas.
Se rompió la mano izquierda y las dos piernas en 2015,
pero a pesar de todo continuó fotografiando.
Falleció de muerte natural en una residencia de ancianos de Kamakura.

















